nunca me bajé
del 152. iba cantando
para mis adentros, pensaba en la boca
en la diagonal, en palermo.
en buenos aires el tiempo se hizo peatonales
microcentro costanera aeroparque
se hizo bolsas en las calles aquella huelga
de los barrenderos de capital.
plaza italia, la otra, era un sumidero de hombres
y mujeres extemporáneos.
pero no hubo recoleta
me negué a caminar entre los muertos
a peregrinar por los altares de la patria.
me sentí un porteño indiferente a la historia,
un exiliado de país ajeno. nunca
me bajé del 152, nunca llegué a fuerte apache:
los adoquines de san telmo, scalabrini ortiz,
los rieles podridos de riachuelo, todos advirtiéndome:
la muerte espera por vos, chileno, tenés una cita
ineludible.
new york city, 18 febrero 2012.
La única promesa
Hace 3 días
1 comentarios:
buenos aires y sus fantasmas.
:)
espero que avise, amigo, cuando esté arriba del 152!
beso!
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